Hasta la queja guardada puede encontrar paz.
Perdonados para perdonar
Pablo pide que los escogidos de Dios se vistan de misericordia y perdonen así como Cristo los perdonó

Este devocional corto habla de el perdón, a partir de Colosenses 3:15.
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo
Colosenses 3:15
La escena
Estamos en Colosas, pequeña ciudad de Asia Menor, en el valle del río Lico.
Muchos en Colosas todavía no habían visto el rostro de Pablo. Preso por causa de Cristo, les escribe a ellos, que aprendieron el evangelio con Epafras. Y habla de ropa: quitarse el viejo hombre y vestirse de misericordia y paciencia.
En esa ropa entra el perdón: si alguno tuviere queja del otro, “de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”. Y, sobre todo, vestíos de amor.
Perdonar como Cristo perdonó es fingir que nunca hubo queja.
La queja existe, y Pablo la nombra. Perdonar es dejar que la paz de Dios gobierne el corazón, y no fingir. Recibe esa paz.
En nuestro día
La queja vuelve entera: la palabra dura en el chat de la familia, la promesa que alguien no cumplió. Y seguimos guardando la cuenta.
Pablo no pide que finjamos que no dolió. Él señala el perdón que recibimos de Jesús y dice: así también vosotros. Perdonar es entregar la cuenta a Dios y dejar que su paz decida por dentro.
Gratitud. Pablo habla de cantar al Señor con gracia en el corazón.
La alegría de quien fue perdonado se vuelve canto y gratitud. Alégrate en el Señor y deja que la gracia llene tu corazón.
Alivio. Pablo habla de cantar al Señor con gracia en el corazón.
La alegría de quien fue perdonado se vuelve canto y gratitud. Alégrate en el Señor y deja que la gracia llene tu corazón.
Paz. Pablo habla de cantar al Señor con gracia en el corazón.
La alegría de quien fue perdonado se vuelve canto y gratitud. Alégrate en el Señor y deja que la gracia llene tu corazón.
Resentimiento. Pablo recuerda que el nuevo hombre se renueva, conforme a la imagen del Creador.
El rencor no tiene que ser negado para ser entregado. Dios sigue renovando a quien perdonó. Descansa en esa obra suya.
Cansancio. Pablo recuerda que el nuevo hombre se renueva, conforme a la imagen del Creador.
El rencor no tiene que ser negado para ser entregado. Dios sigue renovando a quien perdonó. Descansa en esa obra suya.
Quebranto. Pablo recuerda que el nuevo hombre se renueva, conforme a la imagen del Creador.
El rencor no tiene que ser negado para ser entregado. Dios sigue renovando a quien perdonó. Descansa en esa obra suya.
Hoy, cuando una queja antigua vuelva, oraré y entregaré esa cuenta a Jesús, que me perdonó primero.
Cristo nos perdonó y nos da su paz.
Cuánto perdonar no se mide por el error del otro. Se mide por el perdón que Cristo ya te ofreció.
Cordeiro Devocional
Compártelo
Compartir devocional
Envía el enlace con la portada, como una invitación a leer.
Compartir frase
Imagen con la frase de hoy, para tu estado.
Lee también
La culpa no tendrá la última palabra
El evangelio entero apunta a Cristo como respuesta final de Dios al pecado y a la condenación humana
Tú, Señor, eres bueno y perdonador
El salmista clama a Dios apoyado en quién es él: bueno, perdonador y grande en misericordia para los que claman
Rasgad vuestro corazón
Joel muestra que el camino del perdón pasa por el arrepentimiento interior y no solo por gestos religiosos externos


