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Ansiedad

El descanso cabe en medio de la obra.

El Señor guarda la ciudad

El salmo confronta la ilusión de la vigilancia humana total

⏱ 2 min de lectura 📅 1 de noviembre
Ilustração do devocional O Senhor guarda a cidade, do app Cordeiro Devocional

Este devocional corto habla de la ansiedad, a partir de Salmos 127:2.

pues que a su amado dará Dios el sueño.

Salmos 127:2

La escena

Estamos en Jerusalén, ciudad de altas murallas, con guardas en las puertas y casas de piedra.

El Salmo 127 comienza en una obra: los constructores levantan la casa, y un guarda vigila la ciudad. Los dos trabajan, y el salmo dice que, si Jehová no está edificando y guardando, ese esfuerzo es en vano.

Luego aparece quien se levanta de madrugada y descansa tarde, comiendo pan de dolores. Y el salmo cierra la frase con un regalo: así Él da el sueño a quien ama.

¿Verdadero o falso?Toca una respuesta y mira lo que dice Cordeiro.

El Salmo 127 enseña que trabajar no vale la pena.

En nuestro día

La cabeza sigue en el trabajo aun después de acostarnos: el mensaje sin respuesta, la cuenta del mes. Parece que, si dejamos de vigilar, la casa se cae.

El salmo no desprecia el trabajo, pero recuerda quién guarda la ciudad. Jesús durmió en la barca y calmó el viento (Marcos 4:38-39). La ciudad no depende de nuestros ojos abiertos: podemos entregarle lo que quedó por hacer.

Y tú, ¿cómo llegas?Al saber quién guarda la ciudad, ¿cómo estás?
✍️ Para llevar hoy

Hoy, cuando me acueste pensando en lo que quedó por hacer, voy a orar: Señor, guarda lo que yo no puedo guardar.

Dios vela cuando nuestros ojos se cierran.

Levantarse de madrugada no adelanta lo que solo Dios puede conceder. Hay cosas que llegan mientras tú descansas.

Cordeiro Devocional

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