Hay una mano fuerte para recibir la ansiedad.
Todo está en las manos del Padre
Pedro nos invita a echar sobre Dios toda la ansiedad, porque Él tiene cuidado de nosotros

Este devocional corto habla de la ansiedad, a partir de 1 Pedro 5:9.
las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.
1 Pedro 5:9
La escena
Estamos en Galacia, región de montes y mesetas donde vivían los hermanos que recibieron la carta.
Pedro vio de cerca los sufrimientos de Cristo. También anciano, escribe por medio de Silvano a hermanos que pasaban por aflicciones, y manda saludos de la iglesia que está en Babilonia.
Pide que se humillen bajo la poderosa mano de Dios, “Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros”. Y recuerda que las mismas aflicciones les ocurren a los hermanos en el mundo.
Quien echa su ansiedad sobre Dios nunca más pasa por aflicción.
Pedro no promete el fin de la aflicción: apunta al Príncipe de los pastores, que ha de aparecer. Seguimos con Él en el camino. Confía en el Pastor.
En nuestro día
Cargamos la semana entera a cuestas: las cuentas, la salud de quienes amamos, lo que aún viene. Parece que, si soltamos, todo se cae.
Pedro nos llama a estar bajo la mano de Dios, y recuerda que las mismas aflicciones les ocurren a los hermanos en el mundo. Echar la ansiedad sobre Él no borra los problemas, pero no los cargamos solos: Él tiene cuidado de nosotros.
Alivio. Pedro llama a Dios "el Dios de toda gracia", que nos llamó a su gloria.
La gracia de Dios va por delante y nos afirma en el camino. Alégrate en ese cuidado y entrégale lo que aún pesa.
Confianza. Pedro llama a Dios "el Dios de toda gracia", que nos llamó a su gloria.
La gracia de Dios va por delante y nos afirma en el camino. Alégrate en ese cuidado y entrégale lo que aún pesa.
Esperanza. Pedro llama a Dios "el Dios de toda gracia", que nos llamó a su gloria.
La gracia de Dios va por delante y nos afirma en el camino. Alégrate en ese cuidado y entrégale lo que aún pesa.
Ansiedad. Pedro escribe a hermanos que pasaban por aflicciones y les recuerda que no eran los únicos.
La aflicción no es señal de estar fuera del camino de Dios. Él tiene cuidado de nosotros en medio de ella. Recibe ese cuidado.
Peso. Pedro escribe a hermanos que pasaban por aflicciones y les recuerda que no eran los únicos.
La aflicción no es señal de estar fuera del camino de Dios. Él tiene cuidado de nosotros en medio de ella. Recibe ese cuidado.
Soledad. Pedro escribe a hermanos que pasaban por aflicciones y les recuerda que no eran los únicos.
La aflicción no es señal de estar fuera del camino de Dios. Él tiene cuidado de nosotros en medio de ella. Recibe ese cuidado.
Hoy, al darme cuenta de que intento controlarlo todo, abro las manos y oro: Padre, esto lo echo sobre ti.
Dios sostiene a quien atraviesa la aflicción.
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. — Mateo 6:33
Cordeiro Devocional
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